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martes, 7 de mayo de 2013




Francisco Lazo Marti: Extraordinario medico y poeta llanero
Eumenes Fuguet Borregales (*)

La población de Calabozo capital del municipio Miranda del estado Guárico, se ufana de tener entre sus dignos representantes al doctor Francisco Lazo Martí,  hijo de Don Francisco Lazo  y  Doña Margarita Martí, nacido el 14 de marzo de 1869. Realizó sus estudios elementales y secundarios en el lar nativo, paralelamente gracias a la lectura de clásicos, aún adolescente preparaba versos inspirados en  el esplendoroso paisaje llanero y en el actuar de sus habitantes; excelente estudiante, deseoso de convertirse en médico realizó su preparación en el Colegio de Primera Categoría de Calabozo, institución fundada en 1839;  para ayudarse económicamente, daba clases de alemán en el referido colegio. Se movilizaba hacia Caracas únicamente a presentar los exámenes en la Universidad Central de Venezuela, obtenía altas calificaciones y el mejor concepto por parte de los docentes; culminando los estudios ejerció como Médico Interno en el Hospital Vargas. Francisco Lazo con veinte años de edad, recibió el Titulo de Médico el 2 de agosto de 1890.
Apegado al  sistema de vida del inmenso llano regresó al pueblo natal dedicado a ejercer la profesión, la cual convierte en un verdadero apostolado en beneficio de los mas necesitados, a quienes sin cobrarle les regalaba las medicinas; actuaba con profesionalismo y vocación de servir a sus semejantes. Ejerció en San Fernando de Apure, Puerto Nutrias, Zaraza, Valle de la Pascua y otras pequeñas poblaciones del extenso llano, dedicado  con abnegación al tratamiento de las epidemias que azotaban la región; Lazo se involucró en la política apoyando a Joaquín Crespo (1841-1898), y su Revolución Legalista contra el Presidente Raimundo Andueza Palacio en 1892.
Entusiasmado por la escritura participó en el periódico político El Legalista editado en San Fernando de Apure en 1892, escribió igualmente para el famoso periódico caraqueño El Cojo Ilustrado. Permaneció en Puerto Nutrias entre 1893 y 1897; allí se ayudaba con una pequeña pulpería o bodega. A los interesados en estudiar medicina les decía: “No cuentes con que este oficio tan penoso te haga rico”. Casó en Calabozo el 6 de enero de 1897 con Panchita Rodríguez con quien tuvo cuatro hijos; ese año Inició la preparación de su magistral obra La Silva Criolla;  designado  vicerrector en Calabozo de Colegio de Primera Categoría; apoyó en septiembre de 1897 la candidatura del general merideño Ignacio Andrade (1839-1925), con el aval de Joaquín Crespo; a tal fin escribía en el periódico El Voto Directo. Ante el avance exitoso de Cipriano Castro desde Táchira con su Revolución Restauradora, Andrade abandonó el poder el 19 de noviembre de 1899.
El Dr. Lazo  dictó clases de Literatura en Calabozo en 1901, año de publicación en Caracas de su gran obra la Silva Criolla” por la Tipografía Herrera Irigoyen. Incorporado como combatiente desde ese año, luchó al lado de los integrantes de la Revolución Libertadora liderada por el banquero Antonio Matos contra Cipriano Castro (1858-1924), en la población de La Victoria durante los meses de  octubre y noviembre de 1902, batalla de treinta y nueve días de duración, la más larga en la historia nacional, ganada por las fuerzas de Castro. Lazo Martí con buena suerte pudo escapar hacia Valle de la Pascua. Doña Panchita falleció a causa de tuberculosis el 6 de agosto de 1903; nuestro biografiado sufrió depresión por esta  irreparable pérdida, dedicándose a  escribir versos. En Puerto Nutrias había conocido a Venturia Velasco Campins con quien contrajo matrimonio el 17 de agosto de 1905, procrean tres hijos. Regresó a Calabozo en  1908 por poco tiempo, siendo trasladado a Caracas debido a una parálisis que le afectó seriamente el desempeño de sus actividades profesionales y literarias.
Sufría de insomnio, mostrando en sus obras la noche que lo inspiraba. Por recomendación facultativa convaleció en el Hospital San José en Maiquetía, allí lo visitaba frecuentemente el destacado doctor Lisandro Alvarado (1858-1929), con quien mantenía una vieja y fraterna amistad. El Dr. Francisco Lazo Martí, “el más famoso del nativismo nacional” falleció de apoplejía cerebral el 9 de agosto de 1909, contaba apenas cuarenta años; sus restos fueron enterrados en 1913 en la Catedral de Calabozo hasta el 27 de octubre de 1983, cuando por disposición del Ejecutivo Nacional fueron trasladados al Panteón Nacional.
El legado de lazo Martí  es extenso, pudiendo mencionar poemas como: “crepusculares”, “Invierno”, “Veguera”, “Flor de Pascua”  y “Consuelo” entre otros. El conocido escritor italiano Edoardo Crema (1892-1974), lo da a conocer con su estudio sobre lazo Martí escrito en 1942; la Silva Criolla su brillante obra iniciada con 290 versos los culmina con 368  versos ordenados en forma armónica en once cantos, era su amplia visión del  querido paisaje llanero. Como médico benefactor recordamos sus palabras:
 “No coloco en mis bolsillos  las lágrimas de los pobres”.

miércoles, 17 de abril de 2013

AUNQUE USTED NO LO CREA: PROBRESA EN EEUU?


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AUNQUE USTED NO LO CREA: POBRESA EN EEUU?


En las principales ciudades de EE.UU., uno de los países más prósperos en el mundo, miles de personas sin hogar viven debajo de las calles, en túneles subterráneos. Así, debajo de Kansas City la Policía descubrió la semana pasada unos túneles profundos donde vivía en carpas un grupo de personas sin techo, a quienes desalojó debido al "entorno inseguro".
Las autoridades dijeron que estas personas vivían en la miseria, rodeadas de montones de basura y pañales sucios.

No está claro quiénes exactamente son estas personas sin hogar ni cómo cavaron túneles tan profundos.

Este está lejos de ser el único informe sobre tal tipo de viviendas. En 2010 se dio a conocer la historia de unas 1.000 personas que viven en unos 321 kilómetros de túneles, ubicados debajo de las calles de Las Vegas. Amueblan sus habitáculos como pueden, algunos tienen camas, armarios y hasta pequeñas bibliotecas, compuestas de libros abandonados.

"Estas son personas normales de todas las edades que han perdido su camino, por lo general después de un evento traumático", contó Mateo O'Brien, un periodista que, al encontrarse con ´la gente del túnel´ mientras estaba investigando un caso de asesinato, fundó una organización para ayudarles e incluso escribió un libro sobre el tema.

Según el periodista, entre ellos hay muchos veteranos de guerra “que sufren de estrés post-traumático”. Además, O'Brien encontró evidencias (juguetes y ositos de peluche) de que en los túneles viven también niños.

Por su parte, las autoridades de la ciudad de Nueva York están constantemente tratando de expulsar a las personas que viven en los túneles debajo de la ciudad, conocidas como ´gente topo´, pero sus intentos de encontrarlos a todos de momento fracasan.

Además de los miles de vagabundos que viven en túneles, también hay muchas personas cuyos hogares son carpas. Este es el caso de unos 80 indigentes de la ciudad de Lakewood, Nueva Jersey, que montaron un campamento que cuenta con gallinas, una iglesia y un piano.

A principios de este mes de abril los habitantes del campamento llegaron a un acuerdo con las autoridades sobre los detalles de un plan para desalojar la zona “después de que sus residentes encuentren hogares”.

A pesar de todas las afirmaciones del Gobierno de EE.UU. de que la recesión en el país terminó y las cosas están mejorando, estos son ejemplos que demuestran claramente que la pobreza y el número de familias que no tienen viviendas en EE.UU. sigue aumentando.
 — Miles de pobres viven en túneles subterráneos en EE.UU (3 fotos)

miércoles, 10 de abril de 2013

Atentado en el Rincon de los Toros

Eumenes Fuguet Borregales (*)
El Libertador durante su afán emancipador, fue objeto  de  varios atentados fallidos, verbigracia  en Jamaica el 10 de diciembre de 1815 se salva del puñal del negro “Pío”, en Guárico en 1818 y en Bogotá en  dos ocasiones en 1828. En esta ocasión nos referiremos al sufrido en la hacienda Rincón de los Toros durante la ejecución de la Campaña del Centro. Bolívar  llega a Villa de Cura el 10 de marzo de 1818, es derrotado por el jefe realista Pablo Morillo el 16 de marzo en la quebrada El Semen, cerca de San Juan de los Morros, sitio también conocido como  La Puerta. El  19 de marzo se encuentra en "El Rastro" cerca de Calabozo. El 16 de abril acampa en la parte arbolada, conocida como “mata”, de la hacienda "El Rincón de los Toros", hoy parroquia del municipio Ortiz, a poca distancia de  la hacienda El Totumo propiedad de la familia Bolívar, sitio natal de la “Negra Matea”, considerada “la primera maestra del futuro Libertador”. El coronel realista, el barinés Rafael López, al frente de cinco escuadrones, tenía la misión  de impedir que se unieran el ejército de Bolívar con el de Páez; luego de capturar a un sargento que conocía el santo y seña  utilizado en el campamento republicano, además de los pormenores del área de reunión patriota, envía al capitán Tomás Renovales con ocho soldados, quien ingresa  el 16 en horas de la noche al vivac. El coronel Francisco de Paula Santander, sub jefe del estado mayor, al ver a Renovales, le pidió el santo y seña, la respuesta fue correcta, y al preguntarle el motivo de su presencia, contestó que traía un mensaje al jefe supremo, quien se encontraba en su hamaca descansando en el sector  del  estado mayor. Santander al llamarlo, Bolívar instintivamente no contesta; Renovales inmediatamente abre fuego hacia donde se encontraban las hamacas; las balas pasaron por encima de su cabeza, hiriendo a su cabalgadura en el cuello. El capitán realista se retira pensando haber cumplido su cometido. En la acción murieron algunos soldados; la confusión en la oscuridad era general; Bolívar recibe una coz de su caballo. En forma errante  los que pueden salen del campamento buscando algún escondite; se corrió la voz de la muerte de Bolívar. El coronel López en la madrugada se hace presente con sus escuadrones, causando grandes bajas en las filas patriotas. Fallecen los coroneles republicanos Mateo Salcedo y Fernando Galindo, abogado, quien defendió en el tribunal al general Piar; corren igual destino el sacerdote Esteban Pardo, capellán y el sacristán que lo acompañaba; también mueren la fatal noche los jóvenes oficiales coronel Silvestre Palacios y el teniente coronel Mariano Plaza. Florencio Tovar, hijo de Martín Tovar, cayó prisionero y fue fusilado por los realistas. Bolívar al quedar sin montura, pide una, a un comandante de apellido Serrano quien le niega su caballo, en cambio un soldado de apellido Martínez le facilita una mula, pero en la confusión Bolívar no pudo montarla. El coronel López falleció en el ataque, cuya cabalgadura con los estribos de plata  se la entrega  el valeroso llanero Leonardo Infante al Libertador. Por esta acción el capitán Renovales obtuvo el ascenso al grado de teniente coronel. Bolívar con pocos soldados pudo llegar a las poblaciones de El Rastro y Calabozo el 17 de abril; entra  en Guadarrama el 24 y finalmente  a San Fernando de Apure. Sin descansar se ocupa de obtener refuerzos y logística para movilizarse hacia Calabozo, al enfermar en Camaguán regresa a San Fernando, donde permanece de reposo durante dos semanas. Páez desde San Carlos se moviliza hacia San Fernando. Bolívar embarca hacia Angostura, desembarca el 5 de junio; planificará las nuevas acciones, que en mediano plazo  se materializarán con el Congreso de Angostura el 15 de febrero de 1819 y la gloriosa Campaña de la Nueva Granada a mediados de ese año. El propio Bolívar narra así el episodio del Rincón de los Toros:
 “Ibarra (Diego, nacido en Guacara), regresó en aquel momento, yo estaba sentado en mi hamaca, poniéndome las botas; Santander seguía hablando conmigo; Ibarra se acostaba, cuando una fuerte descarga nos sorprende. El general Santander gritó en el mismo instante: ‘¡El enemigo!’. Los pocos que éramos nos pusimos a correr hacia el campo abandonando nuestros caballos y cuanto había en la mata. La oscuridad nos salvó, pero enseguida vino el ataque al campamento donde 900 patriotas fueron derrotados por unos 500 realistas, gracias al factor sorpresa. Me encontraba perdido en medio de la sabana, cuando vino hacia mí Leonardo Infante y me dio un caballo que había arrebatado a los españoles. Fue así como pude unirme a nuestras tropas”.
Bolívar se autocalificaba “el hombre de las dificultades, pero ante las adversidades su lema era ¡triunfar!
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Carta del Ex Presidente de Colombia, Andrés Pastrana Arango, a
Tibisay Lucena, Presidente del Consejo Nacional Electoral de Venezuela


https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiUbbK6f1VISRd1WY5b7t6e4nTScn7ZDWeVp0JEoHUv0kMAhbGV8z8QAzW9xjbyzbLBM77toaV48YoEKipEHkTel0yC02N7sKFw3TgqGAk4Zd4vKpZxPP4Wm4prpaKU5kPzURV_QzE73Ec/s1600/Carta+Pres+PASTRANA+a+TIBI.jpg
Sin palo ni piedra
Hay quienes estando tan cerca de la experiencia que coloca a Venezuela como ejemplo del conocido proverbio, aún no tienen temor de Dios.
Si Tibisay Lucena tuviese un rastro de dignidad se ahorraría pasar a la historia como una vergüenza, como apéndice de Jorge Rodríguez o escupitajo de Francisco Carrasquero. El lastimoso grupillo de serviles que le acompaña no será óbice para que la luz retorne a esta tierra originaria de libertades.
Los malos frutos que la vergüenza del siglo XXI, han querido “darnos en la madre”. Pero, recuerden que los tiempos pasan y que el péndulo viene de vuelta. Por que esto va a pasar y Dios nos está observando.
Viva el 14 de Abril. No habrá poder que bajo secuestro nos impida reclamar justicia. No está lejos el día en cual se les juzgue. Tal vez con el Código de Hammurabi.
Sale el sol. Voy a Votar.
__________________________________Dorian García G.
¡VOTA POR VENEZUELA!

 

jueves, 14 de marzo de 2013



Valenciano Enrique Bernardo Núñez, "Primer Cronista de Caracas"
Eumenes Fuguet Borregales (*)
Hijo de la ciudad del Cabriales, periodista, gran novelista, cuentista, historiador, cronista, poeta, diplomático, extraordinario en la narrativa, escritor, crítico; nacido el 20 de mayo de 1895, hijo de Don Enrique Núñez y Doña Isabel María Rodríguez. Realiza estudios elementales en el Colegio Católico, ubicado en la hoy Casa Páez; en el Colegio Requena y el Colegio Federal. Desde pequeño mostraba sorprendente inclinación por la poesía, que le permite recibir halagos y premios.
Trasladado a Caracas en 1910 por poco tiempo realiza estudios de medicina y derecho en la Universidad Central, pero la crisis económica familiar obliga a suspenderlos, y recurrir a labores distintas a su naciente vocación de escritor.
Con su primera obra escrita en 1918, "Bolívar Orador", inicia su capacidad de escribir en grande, logrando obtener un premio en los Juegos Florales. Ese año también publica "Sol Interior". El destino le perfila periodista, ansiada profesión mal remunerada en la época. Sus artículos son publicados en El Universal, El Nacional, El Heraldo, La Esfera y el Nuevo Diario, así como también en las revistas Élite y Billiken.
"Después de Ayacucho" sería su segunda novela, publicada en 1920. El 4 de marzo de ese año se casa con Mercedes Cimodocea Burgos procreando tres hijos.
Enrique Bernardo es designado en 1925, Secretario General de Gobierno del Estado Nueva Esparta. Sin descuidar sus altas funciones políticas, funda el periódico "Heraldo de Margarita". Allá se inspira para escribir una de sus grandes novelas, "Cubagua", tierra primigenia de Venezuela la cual concluye en 1931, cuando es designado Secretario General de Gobierno del Estado Anzoátegui.
Controversial novela resultó "La Galera de Tiberio" relacionada con el Canal de Panamá, obra por él lanzada al río Hudson en gesto de simbólica protesta. De regreso a Caracas es designado para ejercer cargos diplomáticos en Colombia, Cuba y Panamá, donde escribe para los principales diarios recibiendo críticas favorables por su impecable escritura y contenido.
En 1938 va en misión consular a Baltimore. Regresa al año siguiente para trabajar como traductor en el Ministerio de Relaciones Exteriores, mismo año cuando edita "Una ojeada al mapa de Venezuela". Escribe en 1943 "El Hombre de la levita", dedicado a Cipriano Castro. En 1944, con su brillante pluma y estilo, produce "Arístides Rojas, Anticuario del Nuevo Mundo", dedicado al insigne y valioso médico, historiador y periodista del cual es asiduo lector. En 1945 el Ilustre Concejo Municipal del Distrito Federal lo designa "Cronista Oficial de la Ciudad de Caracas", convirtiéndose en el primer cronista de Caracas. Escribe en 1946, "El nombre de las esquinas de Caracas". El 24 de junio 1948 es designado Miembro de la Academia Nacional de la Historia, ocupando el Sillón "N", dejado vacante por el fallecimiento del Dr. Diego Bautista Urbaneja. En Buenos Aires es reconocido como Miembro Correspondiente Honorario de Argentina.
Con su crónica "Caracas, ciudad de los techos rojos", escrita en 1948, obtiene el Premio Municipal de Prosa. Por la excelencia de sus obras novelísticas, este digno valenciano es comparado con Don Rómulo Gallegos (1884-1969), a quien admiró siempre. Su estilo se equipara al del Dr. Arturo Uslar Pietri (1906-2001), al cubano Alejo Carpentier (1904-1980) y al guatemalteco Miguel Ángel Asturias (1899-1974). Como siempre sucede, nadie es profeta en su tierra, pero en el exterior su producción literaria es muy leída y solicitada. El 1ro de abril de 1950 gana el Premio Nacional de Periodismo "Juan Vicente González" como Mejor Columnista.
Como Cronista editó la revista "Crónicas de Caracas", destacando la ciudad de antaño, de hoy y de siempre. Apegado al terruño natal, lo visitaba con frecuencia, recorriendo sitios de sus remembranzas, visitas a familiares y amigos, sin olvidarse de la Virgen del Socorro. Escribe en 1955 "Fundación de Santiago de León de Caracas" y "Contribución a los trabajos preparatorios del Cuatricentenario de Valencia", especial recopilación de artículos publicados en diarios caraqueños y en El Carabobeño para tan magna fecha. El Orador de Orden fue José Rafael Pocaterra.
Enrique Bernardo Núñez fallece en Caracas el 1ro de octubre de 1964, contaba sesenta y nueve años de edad. En su honor y recuerdo, la Convención Anual de la Asociación Nacional de Cronistas de Venezuela (ANCOV), realizada en Punto Fijo el 20 de mayo de 1986, a propuesta del Dr. Germán Fleitas Núñez, Cronista de La Victoria, designa la fecha natalicia de Enrique Bernardo Núñez, como "Día Nacional del Cronista Oficial", a quienes felicitamos por su valiosa labor. Igualmente se instituyó un Botón de Honor con su preclaro nombre, de intensa y fecunda obra.
El Concejo Municipal de Caracas instituyó el Premio Municipal al Patrimonio Histórico. En Valencia, una plaza en el Paseo Cabriales, instituciones educativas y una ciudadela en San Diego, recuerdan su memoria, de quien como narrador se exaltaría a la posteridad, colocando en alto el bien mantenido gentilicio valenciano.

miércoles, 13 de marzo de 2013


La Carraca, último destino de Miranda
Eumenes Fuguet Borregales
 
Cuando observamos la famosa obra "Miranda en La Carraca" del eximio pintor valenciano Arturo Michelena (1863-1868), evocamos los días finales del "más universal de los venezolanos" en la prisión de las Cuatro Torres del Arsenal de La Carraca en Cádiz.
Regresando las páginas de nuestra incomparable historia, estudiamos que luego de capitular ante Monteverde el 25 de julio de 1812, Miranda llega a Caracas el día 30 en horas de la mañana, continuando a La Guaira, donde pernoctaría para embarcarse en el "Saphire" hacia Curazao, con la idea de seguir a Cartagena, plan que conocía Manuel Gual; intento impedido a las tres de la mañana del 31 al ser despertado y apresado por el comandante militar, el coronel Manuel María de la Casas ( designado por Miranda), acompañado de los oficiales Carlos Soublette (ayudante del generalísimo), Simón Bolívar, Tomás Montilla y el Dr. Miguel Peña (Gobernador civil también designado por Miranda); ellos consideraban inoportuna la capitulación. En las bóvedas del castillo San Carlos de La Guaira permaneció encadenado dos meses y medio, antes de ser enviado al castillo San Felipe de Puerto Cabello.
 Debido al avance exitoso de Bolívar en la Campaña Admirable, Monteverde ordenó el traslado a Puerto Rico, realizado el 3 de junio de 1813 en el navío "Alerta"; el trato recibido por parte del gobernador y capitán general Meléndez, fue más humano; le quitaron las cadenas y le permitieron enviar comunicaciones a las autoridades españolas explicando su situación en procura de su libertad. Las respuestas nunca llegaron; actitud que lo obliga solicitar su traslado a España para asumir la defensa ante el incumplimiento de la capitulación de Monteverde. Zarpa de Puerto Rico en diciembre de 1813 en el bergantín "Alerta";  desembarcado en Cádiz el 5 de enero de 1814 y trasladado por órdenes del capitán general Cayetano Valdés al castillo de las Cuatro Torres en calidad de "Reo de Estado".
 El recordado sacerdote e historiador, el francés Hermano Nectario María (1888-1986), cuyo verdadero nombre es Luís Alfredo Pratlong Bonicel, luego de sus profundos estudios, recopilaciones tomadas del Archivo General de Indias de Sevilla, Archivo General del Departamento Marítimo de Cádiz , del Archivo del Arsenal de La Carraca y del Archivo Eclesiástico de la Iglesia del Arsenal, y visita al penal, publicó en 1964 su valiosa obra "La Verdad sobre Miranda en La Carraca", patrocinado por el Instituto Venezolano de Cultura Hispánica de Caracas, del cual hemos tomado importantes datos. La Carraca es una construcción de dos pisos de forma cuadrada de cincuenta metros por lado, data de 1763; sobre cada una de las esquinas de la amplia azotea se encuentran cuatro grandes salas con una extensión cada una de 9 x 7 metros, destinadas a: zapatería, depósito de ropa, barbería y depósito de camas; a Miranda por su condición especial, le asignaron la de ropa. Disponía de dos ventanales de un metro por treinta centímetros cada una, lo que le permitían iluminación, ventilación y visibilidad; en la planta baja se encontraban la totalidad de los internos la mayoría militares. A nuestro ilustre paisano el capitán general Valdés le asignó diez reales diarios y dos sirvientes, uno de ellos Pedro José Morán actuó con dedicación y lealtad hasta el último momento. Miranda pudo escribir veintidós cartas, la primera de ellas dirigida a su amigo Nicolás Vansittar el 21 de mayo de 1814. El 30 de junio le escribe al rey Fernando VII, pidiendo la excarcelación para dirigirse a Rusia; le escribe igualmente a varias autoridades españolas, sin respuesta alguna.
 Su viejo amigo el inglés John Turnbull le enviaba recursos financieros y libros para minimizarle su difícil estada carcelaria. En su idea por escaparse escribía en clave con el seudónimo de José Amindra. Nunca le abrieron juicio por no tener las autoridades los documentos probatorios. El 25 de mayo tuvo un Accidente Cerebro Vascular, siendo remitido a la enfermería del penal, donde permaneció hasta su muerte, acaecida a la una y cinco de la mañana del 14 de julio de 1816. Había recibido el sacramento de la extremaunción por parte del presbítero Juan Francisco de Paula Vergara, Capellán del penal.
Se dice que Miranda se negó, o no recibió el sacramento argumentando: "Déjenme morir en paz"; esta falsedad fue transmitida por el marino peruano Manuel Saurio a Ricardo Becerra. El deceso de Miranda fue registrado en el Libro 5 de difuntos correspondiente a los años 1802 a 1819, Folio 4, Nros.159 y 160. En vista de que sus restos no fueron reclamados, y con la intención de construir un nuevo cementerio en un área seca, se procedió a clausurar el existente en 1870, colocando las cenizas en una fosa común donde actualmente se encuentra una cruz monumental de hierro con la inscripción "Osario 1875".
 La Academia Nacional de la Historia y la Real Academia Hispano Americana de España, colocaron el 14 de julio de 1963, placas conmemorativas en la Casa de las Cuatro Torres en Cádiz, frente a la Plaza Arguelles, residencia que tuvo Miranda en 1771. En el Panteón Nacional un cenotafio, espera algún día la llegada de las cenizas del "Caballero andante de la Historia universal".

lunes, 18 de febrero de 2013


Francisco Lazo Martí
Extraordinario médico y poeta,  llanero
Eumenes Fuguet Borregales (*)
La población de Calabozo, capital del municipio Miranda del estado Guárico, se ufana de tener entre sus dignos representantes al doctor Francisco Lazo Martí,  hijo de Don Francisco Lazo  y  Doña Margarita Martí, nacido el 14 de marzo de 1869. Realizó sus estudios elementales y secundarios en el lar nativo, paralelamente gracias a la lectura de clásicos, aún adolescente preparaba versos inspirados en  el esplendoroso paisaje llanero y en el actuar de sus habitantes; excelente estudiante, deseoso de convertirse en médico realizó su preparación en el Colegio de Primera Categoría de Calabozo, institución fundada en 1839. 
Para ayudarse económicamente, daba clases de alemán en el referido colegio. Se movilizaba hacia Caracas únicamente a presentar los exámenes en la Universidad Central de Venezuela, obtenía altas calificaciones y el mejor concepto por parte de los docentes; culminando los estudios ejerció como Médico Interno en el Hospital Vargas. Francisco Lazo con veinte años de edad, recibió el Título de Médico el 2 de agosto de 1890. Apegado al  sistema de vida del inmenso llano regresó al pueblo natal dedicado a ejercer la profesión, la cual convierte en un verdadero apostolado en beneficio de los más necesitados, a quienes sin cobrarle les regalaba las medicinas; actuaba con profesionalismo y vocación de servir a sus semejantes.
 Ejerció en San Fernando de Apure, Puerto Nutrias, Zaraza, Valle de la Pascua y otras pequeñas poblaciones del extenso llano, dedicado  con abnegación al tratamiento de las epidemias que azotaban la región; Lazo se involucró en la política apoyando a Joaquín Crespo (1841-1898), y su Revolución Legalista contra el Presidente Raimundo Andueza Palacio en 1892. Dado a la escritura participó en el periódico político El Legalista editado en San Fernando de Apure en 1892, escribió igualmente para el famoso periódico caraqueño El Cojo Ilustrado. Permaneció en Puerto Nutrias entre 1893 y 1897; allí se ayudaba con una pequeña pulpería o bodega.
 A los interesados en estudiar medicina les decía: “No cuentes con que este oficio tan penoso te haga rico”. Casó en Calabozo el 6 de enero de 1897 con Panchita Rodríguez con quien tuvo cuatro hijos; ese año Inició la preparación de su magistral obra La Silva Criolla;  designado  vicerrector en Calabozo de Colegio de Primera Categoría; apoyó en septiembre de 1897 la candidatura del general merideño Ignacio Andrade (1839-1925), con el aval de Joaquín Crespo; a tal fin escribía en el periódico El Voto Directo. Ante el avance exitoso de Cipriano Castro desde Táchira con su Revolución Restauradora, Andrade abandonó el poder el 19 de noviembre de 1899.
 El Dr. Lazo  dictó clases de Literatura en Calabozo en 1901, año de publicación en Caracas de su gran obra “la Silva Criolla” por la Tipografía Herrera Irigoyen. Incorporado como combatiente desde ese año, luchó al lado de los integrantes de la Revolución Libertadora liderada por el banquero Antonio Matos contra Cipriano Castro (1858-1924), en la población de La Victoria durante los meses de  octubre y noviembre de 1902, batalla de treinta y nueve días de duración, la más larga en la historia nacional, ganada por las fuerzas de Castro.
 Lazo Martí con buena suerte pudo escapar hacia Valle de la Pascua. Doña Panchita falleció a causa de tuberculosis el 6 de agosto de 1903; nuestro biografiado sufrió depresión por esta irreparable pérdida, dedicándose a  escribir versos. En Puerto Nutrias había conocido a Venturia Velasco Campins con quien contrajo matrimonio el 17 de agosto de 1905, procrean tres hijos. Regresó a Calabozo en  1908 por poco tiempo, siendo trasladado a Caracas debido a una parálisis que le afectó seriamente el desempeño de sus actividades profesionales y literarias.
Sufría de insomnio, mostrando en sus obras la noche que lo inspiraba. Por recomendación facultativa convaleció en el Hospital San José en Maiquetía, allí lo visitaba frecuentemente el destacado doctor Lisandro Alvarado (1858-1929), con quien mantenía una vieja y fraterna amistad. El Dr. Francisco Lazo Martí, “el más famoso del nativismo nacional” falleció de apoplejía cerebral el 9 de agosto de 1909, contaba apenas cuarenta años; sus restos fueron enterrados en 1913 en la Catedral de Calabozo hasta el 27 de octubre de 1983, cuando por disposición del Ejecutivo Nacional fueron trasladados al Panteón Nacional.
 El legado de lazo Martí  es extenso, pudiendo mencionar  poemas como: “crepusculares”, “Invierno”,Veguera”, “Flor de Pascua”  y “Consuelo” entre otros. El conocido escritor italiano Edoardo Crema (1892-1974), lo da a conocer con su estudio sobre lazo Martí escrito en 1942; la Silva Criolla su brillante obra iniciada con 290 versos los culmina con 368  versos ordenados en forma armónica en once cantos, era su amplia visión del  querido paisaje llanero.
 Como médico benefactor recordamos sus palabras: “No coloco en mis bolsillos  las lágrimas de los pobres”.
(*) Gral. de Bgda.